Autor: Alfredo Gallego, Virginia Gemini; María Susana Fortunato; Susana Rossi, Estela Planes; Sonia Korol
Fuente: CONAGUA 2007
Resumen:
Los clorofenoles son compuestos tóxicos para el hombre y los ecosistemas. El 2,4-diclorofenol es empleado en la industria maderera y en la fabricación de biocidas y plaguicidas. Puede encontrarse en suelos como resultado de la degradación del herbicida ácido 2,4-diclorofenoxiacético. El 2,4-diclorofenol es considerado un contaminante prioritario por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA). En trabajos previos hemos seleccionado una cepa autóctona de Comamonas acidovorans capaz de utilizar 2,4-diclorofenol como única fuente de carbono. El objetivo del presente trabajo fue estudiar la aplicación de la cepa seleccionada para biodegradar y detoxificar aguas contaminadas con 2,4-diclorofenol en procesos aeróbicos batch y continuos.
Los ensayos de biodegradación en reactor batch se realizaron en un microfermentador de 2 litros de capacidad, a una temperatura de 28 ºC, con agitación (200 rpm). Para el proceso continuo se empleó un reactor de lecho fijo constituido por un cilindro de PVC de 1 m de largo por 10 cm de diámetro. Se utilizó como material de relleno cilindros huecos de PVC de 15 mm de diámetro por 15 mm de longitud. La degradación de 2,4-diclorofenol fue evaluada por espectrofotometría UV y demanda química de oxígeno (DQO). El crecimiento bacteriano fue evaluado en el reactor batch por recuento de microorganismos viables, mientras que en el reactor continuo la formación de biopelícula en el medio soporte se determinó por microscopía electrónica de barrido. La detoxificación fue evaluada empleando Vibrio fischeri de acuerdo a la norma ISO (International Organization for Standarization) 11348-3 (1998)
En el reactor batch Comamonas acidovorans fue capaz de degradar 50 mg/L del compuesto en 48 horas, con una eficiencia de 86,3% y 85,0% en términos de remoción del compuesto y de DQO respectivamente. En el reactor continuo la eficiencia de remoción superó el 90% para concentraciones de entrada de 100 mg/L. Los bioensayos de toxicidad realizados al final del proceso batch y a la salida del reactor continuo evidenciaron la detoxificación del compuesto.
El empleo de la bacteria seleccionada es una alternativa válida para la biorrecuperación de efluentes líquidos contaminados con 2,4-diclorofenol.